Solícitos en guardar la unidad del Espíritu

En Efesios Efesios 4:3, dice: “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;…” Esto es esforzarse todos en la iglesia por preservar la unidad enseñada por el Espíritu Santo. Es necesario esto para que todo marche bien en la iglesia, para que todo funcione adecuadamente para el beneficio de todos en la iglesia.

En Efesios 4:4 se habla de “un cuerpo”, y en esa misma carta a los efesios se nos explica que ese cuerpo es la iglesia Efesios 1:22,23; 5:23. En el cuerpo humano es natural que los miembros se encuentran unidos y realizando cada uno su propia función, para el beneficio del cuerpo. En la iglesia que es el cuerpo de Cristo, de igual manera los miembros deben estar unidos y trabajando en beneficio del cuerpo (Efesios 4:15-16; Romanos 12:4-7; 1 Corintios 12:12,27).

Pero para que haya unidad en la iglesia es necesario establecer normas a seguir, y que los miembros de la iglesia tengan también actitudes correctas para seguir esas normas.

En Efesios 4.3-6 se enseña que es el Espíritu Santo y no la iglesia quien establece esas normas o enseñanza por medio de la cual lograr la unidad en la iglesia. La iglesia es mandada a guardar con diligencia esa enseñanza dada por el Espíritu Santo para la unidad y no a establecer una. Lamentablemente los hombres siempre buscan establecer por medio de sus concilios lo que ha de ser creído y seguido para establecer la unidad en sus iglesias, de esa manera hacen a un lado al espíritu Santo y lo que él ha establecido. Eso no debe ser así en la iglesia de Cristo. El Espíritu Santo ha establecido una base para la unidad en la iglesia del Señor y se nos exhorta por eso a guardarla con diligencia (Efesios 4:3). La unidad es cosa preciosa (Salmos 133:1), y debemos guardarla, pero una unidad basada en el juicio humano, o bien en los intereses personales de uno o de algunos, no es la unidad enseñada por el Espíritu para la iglesia, y debemos rechazarla.

Todos los que obedecen al evangelio de Cristo son añadidos por Cristo a su iglesia (Hechos 2:47), forman parte de una sola iglesia, de un solo cuerpo. Por lo tanto todos los miembros en el cuerpo deben llevarse bien, preocuparse los unos por los otros y con toda humildad y mansedumbre, deben soportarse con paciencia los unos a los otros en amor (Efesios 4:2), y guardar lo enseñado por el Espíritu Santo por medio de su palabra para estar unidos y funcionar adecuadamente para el beneficio del cuerpo de Cristo (Efesios 4:16).

Amados hermanos que están en Cristo, trabajemos por la paz y la unidad en la iglesia del Señor, en amor.

Por: Alfredo Chee Amador.