Dediquemos tiempo al estudio personal de la Biblia

Necesitamos con sentido de urgencia comprender la necesidad de estudiar diligentemente la Biblia y, dedicarnos a ello. La fe genuina tiene su origen y fundamento en la palabra de Dios (Romanos 10:17). No en las tradiciones humanas enseñadas por siglos por el sectarismo religioso, ni en el pensar u opinar de cada quien, sino únicamente en la palabra de Dios. Esto es  en sí mismo una fuerte razón para estudiar la Biblia, pero consideremos algunas cosas más que nos ayudaran a acercarnos a la Biblia para estudiarla.

1- Propósitos del estudio de la Biblia.

A) Es de suma importancia que el estudiante de la Biblia identifique bien los propósitos por los cuales se dedicará al estudio de la Las Sagradas Escrituras.

B) Así que leamos los siguientes textos para tener conciencia del propósito nuestro al estudiar la Biblia.

1) Deut. 17:19. en este pasaje encontramos que los reyes de Israel debían tener cerca en toda su vida el libro de Dios y leerlo para los  propósitos siguientes:

* PARA aprender  a temer a Jehová.

* PARA guardar todas las palabras de la ley de Dios.

* PARA ponerlos por obra.

2) Juan 5:39, Jesús nos señala los siguientes propósitos.

* PARA tener vida eterna.

* PARA tener conocimiento de Él. (Del Mesías).

3)  Romanos 15:4, en este pasaje el apóstol Pablo nos dice que a través de las escrituras recibimos enseñanza:

* PARA adquirir paciencia.

* PARA tener consolación.

* PARA tener esperanza.

2. Actitudes que debemos tener al estudiar la Biblia.

A) Es indispensable pensar ¿Con qué actitud nos acercamos a la Biblia para estudiarla? Jesús durante su ministerio en la tierra condenó severamente la mala actitud de aquellos que se acercaban a él para ver si podían encontrar en sus enseñanzas algún desliz  o error por medio de tentarle (Mateo 22:18).

B) Si usted viene al estudio de la Biblia esperando encontrar contradicciones, y error en sus enseñanzas, pasará su vida dedicado a eso, y nunca se enterará hasta donde sus enseñanzas le pueden llevar y del verdadero valor que tienen.

C) Acerquémonos al estudio de las escrituras con:

 * Un Corazón bueno y recto, Lucas 8:15. Rectitud de corazón, tal cosa es requerida de una persona que examina evidencias, pues la persona en la cual hay rectitud de corazón, no desvirtuará ni falseará la verdad, y por tener un corazón bueno o bien dispuesto a aceptar la verdad, no irá en contra de ella.

* Una actitud espiritual. 1 Corintios 2:14. debemos ir a la Biblia viéndola como lo que en verdad es, LA PALABRA INSPIRADA DE DIOS 2 Timoteo 3:16, el hombre con mente natural, es decir, el que sigue solamente la sabiduría humana, basándose en los razonamientos de los hombres y sus propios sentidos para juzgar las cosas, no puede percibir las cosas espirituales, es decir, no las acepta, y por eso las considera una locura, para él, hablar de la resurrección de los muertos y de ir al cielo para vivir eternamente con Cristo, es algo que no puede entender, pero si su mente es una mente espiritual, es decir, que acepta la revelación de Dios por el Espíritu Santo, entonces juzgará o examinará las cosas, basándose en la revelación inspirada del Espíritu Santo para tener entendimiento de ellas.

* Amar la verdad, (2 Tesalonicenses 2:10), el error nos puede engañar haciéndonos creer a una mentira como si fuera una verdad, cuando nosotros no queremos dejarnos convencer por la palabra de Dios y andamos buscando algún hecho extraordinario que nos convenza aparte de ella, el error nos va hacer creer una mentira como si fuera una verdad. Recuérdese el caso de Eva en el huerto quien creyó a Satanás una mentira, como si fuera una verdad “seréis como Dios”  le dijo la serpiente, y ella se dejó convencer más por lo que el diablo decía que por lo que Dios había dicho. Así muchos que no dedican tiempo al estudio de la verdad ni la aman para seguirla solamente a ella, se dejan guiar por lo que otros dicen, y no por lo que la palabra de Dios enseña, mucho se oye decir “Es que mi corazón siente que haciendo esto agrado a Dios”, así se desplaza a un lado la Biblia y se sigue no la verdad sino el sentir de uno como que si eso fuera la guía infalible. Sí amamos la verdad la aceptaremos y nos dejaremos guiar por ella.

3. Dedique tiempo al estudio personal de la Biblia.

a) Quizás tengamos el buen hábito de sentarnos en la comodidad de nuestro hogar a leer porciones de la Biblia, y quizás esto tenga algún valor en nuestro ejercicio diario de familiarizarnos con la palabra de Dios, pero para recibir un beneficio completo debemos considerar no sólo que es bueno leerla, sino que es NUESTRA PRINCIPAL Y MAS GRANDE NECESIDAD estudiarla, comprenderla y ponerla en práctica.

* El apóstol Pedro escribió “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2).

* El recién nacido instintivamente sabe que alimentarse con leche es una necesidad para él, y nosotros también sabemos que es una necesidad el alimentarnos, pues necesitamos crecer y vivir, el recién nacido no bebe leche solamente porque es bueno, sino porque de eso depende su vida, para él el alimentarse no es pues un placer, sino una necesidad.

* Dios nos ha dejado su palabra, “la leche espiritual no adulterada”, para que la tomemos diariamente a fin de que crezcamos para la salvación, una vez que tomemos conciencia de esta necesidad seguramente estudiaremos la Biblia no simplemente porque es bueno, sino porque la necesitamos al igual que un niño recién nacido necesita leche para crecer y vivir.

b) Descubra por usted mismo las verdades contenidas en la Biblia. La mayoría de las grandes verdades bíblicas no siempre se encuentran en la superficie de las sagradas Escrituras, hay que buscar en sus profundidades los tesoros que ella tiene, y es responsabilidad de cada quien encontrarlos para su beneficio. El conocimiento adquirido por medio del aprendizaje individual o personal, es muchísimo mejor, hay quienes se conforman con recibir la luz de la verdad filtrada por medio de algún maestro o comentarista de la Biblia, y rara vez o quizás nunca, acuden a la fuente misma de la verdad, La Biblia, y por eso, es posible en gran manera caer en el engaño del error al no verificar las cosas (ver Hechos 17:11).  Además los que hacen así, pierden la satisfacción de descubrir por si mismos las grandes verdades de la palabra de Dios, y por supuesto, vienen a convertirse en el reflejo de los criterios de otros. Es cierto que en la Biblia hay cosas difíciles de entender, y que es bueno que aquellos que entendieron esas verdades primero que nosotros nos ayuden (2 Pedro 3:16; Hechos 8:31), pero es requerido de la persona que desea entender atienda cuidadosamente y ponga de todo su esfuerzo mental, para poder asimilar y comprobar lo que escucha, tal y como sucedió con el Eunuco quien pidió a Felipe subiera al carro y le explicara lo que él iba leyendo. Más si nos hacemos haraganes y no nos ejercitamos mentalmente en el estudio de la Biblia, será difícil aun entender lo que alguien nos expliqué por muy sencillo que esto sea (Hebreos 5:11 ss). Por supuesto que Dios quiere que sus hijos se reúnan y se enseñen unos a otros la palabra de Dios (Colosenses 3:16), pero individualmente, la persona misma debe poner de todo su esfuerzo mental, dirigir, controlar, regular y evaluar su forma de aprender, haciendo uso de estrategias de aprendizaje.

c) El libro de Texto para el Cristiano es la Biblia. Así es, el libro de Texto para el Cristiano es la Biblia, los comentarios de la Biblia que podamos llegar a obtener son escritos por hombre falibles y seguramente contribuirán a nuestro estudio, y nos darán una óptica sobre la cual podemos ir trabajando a fin de que podamos ir sacando el mejor provecho de nuestro estudio personal. Si dedicamos tiempo al estudio personal de la Biblia no seremos llevado por todo viento de doctrina (Efesios 4:13,14). Uno de los deseos del apóstol Pablo era el que los hermanos se pudieran alimentar por si mismos de la palabra de Dios, a fin de que pudieran distinguir entre cosas diferentes y escoger lo bueno (Colosenses 1:7-11; Colosenses 3:16; Filpenses 1:9-11; Efesios 1:15-19).

d) Necesitan examinar todo. Todo cristiano debe ser diligente en cuanto a examinar las Escrituras. Lamentablemente, muchos cristianos hemos podido ver como se introducen errores en la iglesia del Señor, por predicadores que no van a la fuente original de la verdad, para investigar exhaustivamente un dado tema que desean enseñar, sino que toman por verdad todo lo dicho en determinado comentario. La verdad es que los predicadores, porque enseñan a otros, deben ser muy diligentes en su estudio de la palabra de Dios, y examinar cuidadosamente todo, pues aparte de la palabra de Dios, no hay nada que de manera infalible nos enseñe, Pablo dijo a Timoteo “ocúpate en la lectura” (1 Timoteo 4.13) y también dijo a los Tesalonicenses “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21), así que cuidado a que se nos diga cómo se les dijo a algunos “Erráis ignorando las escrituras y el poder Dios” (Mateo 22:29). Todos necesitamos examinar todo cuidadosamente, para saber bien.

Conclusión.

Obviamente hay ante todos nosotros un gran verdadero reto, como es el ser dedicados al estudio de la Biblia, es el deseo de Dios para nuestro beneficio 1 Timoteo 2:4. Estudiemos las sagradas escrituras para hacernos sabios para la salvación (2 Tim.3:15), recordemos que si edificamos nuestra vida espiritual sobre las enseñanzas de Cristo no sufriremos ninguna ruina (Mateo 7:24-27), aunque nos cueste trabajo tiempo y esfuerzos.

Alfredo Chee Amador