Cristo es Dios igual al Padre

Algunos religiosos enseñan que Cristo no es Dios igual al Padre. Que es un dios poderoso pero no todo poderoso como Dios el Padre. Obviamente este concepto no concuerda con la enseñanza general de la Biblia. Las Sagradas Escrituras declaran que antes de Dios no fue formado dios ni después de él lo habrá, (ver Isa.43:10).

Las Escrituras armonizan en su totalidad, no se contradicen en ninguna de sus partes. Por lo tanto Jesucristo no es ni puede ser “un dios” que fue creado antes de todas las cosas como afirman los falsos Testigos de Jehová, los Testigos del Atalaya. Ahora bien, si Jesucristo no es “un dios” entonces ¿Qué es? Muchos son los textos en la Biblia que nos enseñan que él es Dios igual al Padre. Hay declaraciones claras en la Biblia en cuanto a que Cristo es Dios igual al Padre, así mismo existen otras muchas declaraciones en la Biblia que nos dan a entender que Jesucristo es Dios igual a Dios el Padre.

En esta oportunidad estaremos considerando una de esas declaraciones que nos hacen concluir correctamente que Jesucristo es Dios igual al Padre.

Consideremos lo que el apóstol Pablo escribe a la iglesia de Cristo en Efeso en el capítulo 1 en el versículo 2. El cual dice de la siguiente manera: “Gracia y paz a vosotros,  de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”

LA GRACIA Y LA PAZ, SEGÚN ENSEÑA EL APÓSTOL PABLO A LOS EFESIOS, VIENEN DE DOS PERSONAS DIFERENTES, “DE DIOS PADRE, Y DEL SEÑOR JESUCRISTO”.

El apóstol Pablo por revelación de Dios, dice a los hermanos en Efeso que estas dos grandes bendiciones (la gracia y la paz) vienen a ellos de dos personas diferentes. Estas dos personas diferentes son: Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo. Sin embargo; estás diferentes personas, no son diferentes en cuanto a naturaleza, sino que son iguales en naturaleza, el Padre y el Señor Jesucristo son de la misma naturaleza Divina. Si el caso no fuera así, entonces el apóstol Pablo no los pondría a ellos en un mismo plano de igualdad.

El poder que tiene el Señor Jesucristo para impartir gracia y paz, es igual al poder que tiene Dios el Padre. Según el Nuevo Testamento estás dos personas diferentes tienen igual capacidad para hacer exactamente lo mismo. El Señor Jesús ya había enseñado acerca de esto durante su ministerio terrenal. Leamos por ejemplo en Juan 5:19 “Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.”

Preguntamos ¿Hay algo que el Padre haga que el Hijo no pueda hacer igualmente? ¿Puede el Padre levantar a los muertos y darles vida? Por supuesto que puede, y Jesús lo enseñó en (Juan  5:21), pero ahí mismo afirmo que él también puede dar vida. Entonces se concluye como en Efesios 2.1, que el Señor Jesucristo es Dios igual al Padre.

En conclusión, las Escrituras declaran la igualdad del Padre con el Hijo. Los que rechazan esta doctrina de Cristo presentada en las Sagradas Escrituras no tienen a Dios, así mismo se condenan (2 Juan 9).

Dios quiere que todos tengamos vida eterna, esta vida, se encuentra cuando conocemos tanto al Padre como al Hijo (Juan 17:3). Los apóstoles y los cristianos del primer siglo se encontraban en el verdadero, el cual es Jesucristo. Y dice el apóstol Juan “Este es el verdadero Dios, y la vida eterna

 Alfredo Chee Amador